Bank of America se desplomó mientras las pérdidas de la crisis y los riesgos de sus acuerdos superaban la confianza
Las acciones perdieron la mayor parte de su valor frente a los niveles previos a la crisis y cayeron a mínimos de varias décadas durante el pánico
Qué pasó
Durante la crisis financiera global, Bank of America pasó de ser visto como un sobreviviente relativo a un banco bajo una fuerte presión del mercado. A medida que los mercados de vivienda e hipotecas se deterioraban, los inversionistas se enfocaron en la exposición del banco a pérdidas crediticias y en los riesgos que había asumido mediante adquisiciones importantes, especialmente Countrywide Financial y Merrill Lynch. Esos acuerdos aportaron franquicias valiosas, pero también trajeron pasivos grandes y difíciles de medir exactamente en el peor momento posible.
Por qué reaccionó el mercado
Las acciones bancarias son muy sensibles a la confianza porque su negocio depende del financiamiento, del capital y de la confianza en el valor de sus activos. En el caso de Bank of America, al mercado le preocupaba que las pérdidas relacionadas con hipotecas siguieran creciendo, que los problemas de Merrill fueran peores de lo esperado y que la empresa combinada pudiera necesitar más capital o apoyo del gobierno. Cuando los inversionistas temen dilución, ajustes por deterioro o debilidad en el balance general, los precios de las acciones bancarias pueden caer muy rápido porque pequeños cambios en el valor de los activos pueden tener un efecto desproporcionado sobre el capital accionario.
La lección
En una crisis, las adquisiciones que parecen estratégicas en tiempos normales pueden intensificar el riesgo si añaden activos inciertos y presión sobre el financiamiento. En los bancos en particular, los precios de las acciones suelen moverse no solo por las pérdidas reportadas, sino también por los cambios en la confianza sobre la solidez del capital y la credibilidad del balance general.
Lección: Cuando los inversionistas pierden la confianza en la calidad de los activos y en el colchón de capital de una institución financiera, su acción puede caer mucho más rápido de lo que cambia la economía subyacente.
Solo con fines educativos: no es asesoramiento de inversión. Las cifras son aproximadas y se describen en términos sencillos.